Chile

Mission 21 está presente en Santiago, capital del país, y en la ciudad de Concepción, al sur de Chile, con un total de tres proyectos. Los proyectos tienen como fin posibilitar una mayor autodeterminación en personas que se encuentran al margen de la sociedad. El principal enfoque de los proyectos en Chile es el empoderamiento de las mujeres. A través de sus actividades, Mission 21 fortalece la autoestima de los grupos marginados y fomenta la participación ciudadana de diversas formas.

 

El desafío de la desigualdad social

Chile es considerado un país modelo en Latinoamérica, puesto que logró transformase en una nación económicamente exitosa. La economía crece, el ingreso per cápita de Chile es el más alto en el subcontinente. Chile también aparece clasificado en el Índice de Desarrollo Humano entre los países que han alcanzado un alto desarrollo en este campo y casi la totalidad de la población puede leer y escribir. Sin embargo, esta hermosa fachada tiene sus fisuras, dado que al mismo tiempo es uno de los países con mayor desigualdad social en el mundo. Estas diferencias impactan principalmente a los grupos poblacionales de escasos recursos. Muchas personas todavía viven en condiciones precarias. Mission 21 aboga en sus proyectos por una mayor equidad y participación.

 

Mission 21 respalda la formación teológica para lograr más justicia

Todas las organizaciones copartes de Mission 21 en Chile prestan un importante aporte para reducir la desigualdad social. Este objetivo también se persigue en los proyectos teológicos, por ejemplo, en los programas de formación teológica de la Comunidad Teológica Evangélica de Chile (CTE), los cuales estimulan a los futuros pastores y pastoras a asumir responsabilidad social y exhortan a las iglesias evangélicas a cumplir su cometido en la sociedad. Al igual que en toda América Latina, en Chile también es posible apreciar una tendencia fundamentalista en las iglesias y establecimientos de formación teológica. Las iglesias pentecostales carismáticas que propagan una ideología conservadora ganan cada vez más adeptos.

 

Religión y desarrollo 

Junto con la CTE y el Centro Ecuménico Diego de Medellín (CEDM), Mission 21 fomenta una teología ecuménica, reflexiva y liberadora. De esta manera, contribuye a contrarrestar la peligrosa tendencia hacia la radicalización religiosa. Muchas de nuestras organizaciones copartes, así como los grupos meta, participan activamente en la sociedad motivados por su fe y compromiso cristiano. Mission 21 y sus organizaciones copartes están convencidas de que la religión y la fe son importantes recursos en la cooperación para el desarrollo.

 

Promoción de la mujer 

Los proyectos de Mission 21 en Chile conceden especial atención a la promoción de la mujer. Una tarea de suma urgencia, dado que las mujeres se encuentran en una posición bastante desventajada tanto en el ámbito político como económico en Chile. La violencia intrafamiliar es con frecuencia otro problema al que están expuestas. Las mujeres en los barrios pobres son las más afectadas por la necesidad material y la violencia. Muchas víctimas desconocen sus derechos, tienen una baja autoestima o rehúsan separarse de sus parejas agresoras debido a su dependencia financiera. Mission 21 y sus organizaciones copartes fortalecen la autoestima de las mujeres afectadas, les facilitan información sobre sus derechos y promueven el mutuo contacto entre ellas.

 

La democracia chilena se está reinventando  

A partir del caso de Chile es posible dimensionar cuán difícil es recuperar la democracia perdida. La población chilena permaneció muda por largo tiempo, ya que se acostumbró a vivir con miedo y a permanecer desapercibida durante los 17 años de dictadura de Augusto Pinochet. La elección de un presidente no basta para borrar estas huellas, una democracia significa, por ejemplo, instaurar el derecho a participación para todos y dar espacio a los partidos más pequeños para que tengan posibilidades de ser elegidos. Es necesario reactivar los procesos democráticos. 

Es un largo camino, no obstante, cada vez más chilenas y chilenos se dan cuenta de que viven en un país próspero, en donde es posible una mejor vida para todos. Ellas y ellos están demandando sus derechos por una mejor educación, seguridad y derecho a participación. Mission 21 respalda sus esfuerzos y entrega su aporte para que más personas puedan participar en forma activa en las decisiones que tienen repercusión en sus vidas.