Indonesia

Indonesia es un país democrático con más de 261 millones de habitantes. Aproximadamente 17 000 islas forman parte del país, pero solo 6 000 de ellas están habitadas. Existen más de 30 grupos étnicos de mayor población y más de 250 dialectos distintos.

 

Libertad de culto

Alrededor de un 88% de la población total es musulmana, sin embargo, el islam no es la religión oficial del Estado. Aparte del islam, otras cuatro religiones son reconocidas en Indonesia, a saber, el cristianismo protestante, el budismo, el hinduismo y el confucianismo. La constitución obliga a cada ciudadano a profesar una de estas religiones. A fin de promover la convivencia pacífica entre los diversos grupos religiosos existe un Ministerio de Asuntos Religiosos.

 

Defender la paz y la justicia  

Desde la caída del dictador Suharto en el año 1998, las generaciones jóvenes aprovechan la oportunidad que les ofrece la democracia para organizarse en redes y, de esta forma, denunciar y combatir problemas como la pobreza, la corrupción y las violaciones a los derechos humanos cometidas por el ejército y la policía. No obstante, el país todavía padece bajo la extensa pobreza y otros problemas sociales como el matrimonio precoz, la violencia estructural y la desigualdad entre hombres y mujeres.  

Los proyectos de Mission 21 en Indonesia están enfocados en la promoción de la paz, la educación y la creación de fuentes de ingresos. Especial atención se otorga a la promoción de la mujer y superación de la violencia de género.

 

Trabajo interreligioso por la paz

Tras el conflicto violento entre los grupos poblacionales de origen indonesio y chino en el año 1998 se han desencadenado otros conflictos similares. El motivo es el acceso a los recursos y la distribución del poder en el país. Las minorías religiosas y étnicas son las principales afectadas y perjudicadas. Con el fin de promover una convivencia pacífica, Mission 21 y sus organizaciones copartes respaldan foros para el diálogo interreligioso y la cooperación entre los miembros de los distintos grupos religiosos.

 

Educación para todos  

Los costos de educación son demasiado elevados para muchas personas en Indonesia. En consecuencia, un gran número de niños y jóvenes no tiene la oportunidad de asistir a la escuela secundaria o universidad por motivos financieros. Sin embargo, es muy importante que niños y jóvenes logren una capacitación profesional que les permita insertarse en el mercado laboral. A través de su programa de becas, Mission 21 beneficia a niños y jóvenes de regiones apartadas.

 

Creación de fuentes de ingresos para las mujeres

Aparte de la agricultura de subsistencia, la mayoría de las mujeres no disponen de una fuente de ingreso propio. Mission 21 apoya a las mujeres, especialmente en la isla de Borneo, para que mejoren su situación financiera y aseguren su sustento. Las mujeres aprenden a desarrollar y manufacturar productos comercializables y también obtienen ayuda inicial para encontrar establecimientos comerciales y contactos de negocio adecuados. Con la venta de su mercancía obtienen un ingreso adicional que les permite costear la educación de sus hijos. Esto además las ayuda a ganar mayor independencia y autoconfianza.

 

Justicia para las mujeres

La violencia contra las mujeres no es algo inusual en Indonesia. Las causas radican principalmente en actitudes culturales, estructuras patriarcales y el bajo nivel educacional de las mujeres en comparación a los hombres, entre otros factores. Mission 21 apoya a las mujeres afectadas por la violencia y a sus familias facilitándoles acompañamiento y asesoría. Los proyectos de Mission 21 y de sus copartes en Indonesia promueven la igualdad entre hombres y mujeres mediante diversas iniciativas. Dichos proyectos permiten a las personas obtener mejores oportunidades para el futuro y vivir con dignidad.

 

Acompañamiento profesional de Mission 21 

Mission 21 colabora estrechamente con sus copartes y les garantiza un acompañamiento profesional. Las distintas copartes de Mission 21 en Indonesia mantienen un estrecho intercambio entre sí. A través de la red ecuménica se aprovechan las diversas sinergias a lo largo del país para mejorar continuamente el impacto del trabajo conjunto.