Religión y desarrollo
Arraigados en la fe. Unidos a las personas.
Juntos, somos eficaces.
Entender la religión.
Diseñemos juntos el futuro.
Para muchas personas, la religión es mucho más que una cuestión de fe personal. Marca la identidad, los valores y la convivencia social. Las comunidades religiosas crean un sentido de pertenencia, proporcionan orientación y pueden ser fuerzas importantes para el cambio social. Tomarse en serio a las personas en toda la realidad de sus vidas significa también querer comprender sus referencias religiosas y culturales.
La religión puede fomentar la paz y la justicia, pero también puede agravar la exclusión y los conflictos. Mission 21 aborda estos diferentes efectos y combina sus raíces cristianas con el diálogo interreligioso y la cooperación al desarrollo basada en la colaboración. Junto con organizaciones locales asociadas, fomentamos el desarrollo autónomo y los cambios sociales, impulsados por la propia población local.
Con raíces cristianas.
Abierto a todo el mundo.
Nuestras raíces cristianas nos proporcionan orientación y marcan nuestra actitud. Nos unen a personas de diferentes religiones y cosmovisiones en nuestro compromiso común por la justicia, la paz y una vida digna para todos.
Relaciones consolidadas
A lo largo de más de 200 años de historia compartida, se han forjado relaciones que unen a países, culturas y religiones. Estas relaciones constituyen la base de colaboraciones duraderas, de la confianza mutua y de la voluntad de aprender unos de otros.
Diálogo entre iguales
Abordamos las diferentes perspectivas religiosas y culturales con apertura y respeto. En el diálogo interreligioso, cuestionamos nuestros propios puntos de vista, fomentamos el entendimiento mutuo y desarrollamos soluciones de forma conjunta.
Responsabilidad local
Nuestras organizaciones asociadas determinan las prioridades de su labor y diseñan los programas bajo su propia responsabilidad, en colaboración con Mission 21. Sus conocimientos, su experiencia y su arraigo en las comunidades locales son fundamentales. Mission 21 las acompaña y las apoya como parte de una red mundial.
Qué significa el desarrollo integral
Nuestra postura influye en distintos ámbitos de nuestro trabajo, desde la promoción de la paz y la educación hasta la salud. Precisamente en el caso de la salud queda claro por qué las realidades religiosas y culturales no pueden dejarse de lado en la cooperación al desarrollo.
Ver a la persona en su totalidad
La salud es algo más que la ausencia de enfermedad. El enfoque de la salud integral de la persona considera a las personas en toda su realidad vital: con sus necesidades físicas, psicológicas, sociales y espirituales. Estas dimensiones están interrelacionadas y no pueden entenderse de forma independiente unas de otras.
En este sentido, lo decisivo es la perspectiva de las propias personas. Sus experiencias, sus convicciones culturales y religiosas y sus ideas sobre lo que es una buena vida determinan qué tipo de apoyo resulta adecuado. Las comunidades locales y las organizaciones colaboradoras desempeñan un papel fundamental en este sentido.
Lo que da seguridad a las personas
La importancia de escuchar a las personas queda patente en un ejemplo de Nigeria, que Jochen Kirsch describe en su artículo sobre «Whole Person Health»: Las personas desplazadas mencionaron, además de la comida, el alojamiento y la atención médica, también una iglesia y una mezquita como necesidades urgentes: lugares de comunidad, de fe y de esperanza.
Quien quiera apoyar a las personas de forma integral debe comprender también qué es lo que les aporta sentido, sentido de pertenencia y apoyo.
Reconocimiento internacional
El director de Mission 21, Jochen Kirsch, fue galardonado el 19 de junio de 2026 en la Universidad de Harvard con el «Global Health Catalyst Distinguished Leadership Award 2026». Recibió el premio en nombre de la red mundial de Mission 21. Este galardón reconoce el compromiso conjunto con la salud integral y el desarrollo sostenible, así como un enfoque que sitúa en el centro a las personas, con sus diferentes realidades vitales y necesidades.
“Podemos ser más fuertes, podemos ser mejores, podemos prestar un mejor servicio… juntos”.”
Juntos por la dignidad humana
En la Cumbre Global Health Catalyst de 2026, Jochen Kirsch habló con la Dra. Fatima Bio, primera dama de Sierra Leona, sobre la lucha mundial contra la violencia hacia las mujeres y las niñas.
Para Fatima Bio, la igualdad de género es una cuestión de derechos humanos que trasciende las fronteras religiosas. Como musulmana, hace un llamamiento a asumir juntos la responsabilidad y a comprometerse con la dignidad humana, la protección de las mujeres y las niñas y una convivencia sin violencia.
Cómo la actitud se traduce en resultados
Paz y convivencia
Las comunidades religiosas marcan la convivencia social y pueden tender puentes importantes entre las personas. Junto con nuestras organizaciones asociadas, fomentamos el diálogo interreligioso, reforzamos las iniciativas en favor de la paz y apoyamos a las personas que se comprometen con el entendimiento y una convivencia sin violencia.
Salud y perspectivas de vida
El apoyo sostenible comienza por escuchar a las personas y tomarse en serio sus necesidades. Junto con organizaciones locales asociadas, combinamos el apoyo sanitario y psicosocial con el fortalecimiento de las comunidades y la creación de nuevas perspectivas de vida. Para ello, se tienen en cuenta los contextos religiosos y culturales.
Educación y cambio social
La educación abre nuevas perspectivas y capacita a las personas para cuestionar críticamente las estructuras existentes. Junto con instituciones educativas y actores religiosos, fomentamos el intercambio sobre la responsabilidad social, la justicia y los derechos humanos, y empoderamos a las personas para que participen activamente en la configuración del cambio.
Construir juntos el futuro
Nuestras raíces cristianas nos sirven de guía. Lo decisivo es lo que surge de ello: confianza más allá de las fronteras religiosas y culturales, colaboración basada en la igualdad y nuevas perspectivas para las personas y las comunidades. Junto con nuestras organizaciones asociadas, nos comprometemos a luchar por un mundo más justo y pacífico.

