Era estudiante de sociología, activista y madre de dos niños pequeños. Un día, Solsiret Rodríguez desapareció sin dejar rastro de Lima. Su caso dio lugar a una ley que, hasta hoy, sigue marcando la forma en que Perú aborda el tema de las mujeres desaparecidas. El último número de nuestra revista «begegnen» cuenta esta y otras historias sobre la lucha contra la violencia de género.
La verdad no salió a la luz hasta tres años y medio después de su desaparición: Solsiret Rodríguez había sido víctima de un feminicidio. El caso dio lugar a una nueva ley para abordar los casos de mujeres desaparecidas en Perú, que hasta hoy se conoce en muchos lugares como la «Ley Solsiret». Los padres de Solsiret Rodríguez desempeñaron un papel importante en este proceso: junto con la organización feminista ‘Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán«, que cuenta con el apoyo de Mission 21, lucharon por una mejora de la legislación.

Para Raysa Díaz Romero, que trabaja en el «Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán» de Lima, este caso pone de manifiesto hasta qué punto la violencia de género está arraigada en las estructuras sociales de Perú y cuánta tenacidad se necesita para lograr un cambio. La organización asociada a Mission 21 lleva 47 años luchando por los derechos de las mujeres, a pesar de la creciente oposición política: la educación sexual ha sido eliminada de las escuelas peruanas y un nuevo proyecto de ley pretende incluso suprimir el feminicidio como agravante penal.
Este caso forma parte del tema central del último número de la revista «begegnen» (n.º 3, septiembre de 2026). Bajo el título «Juntos contra la violencia», la revista presenta proyectos en Perú, Bolivia e Indonesia que luchan contra la violencia de género y la violencia sexual.
La revista completa está disponible aquí, para obtener más información sobre la campaña, consulte aquí.




